
Lo que ocurre es que si en estos casos dejamos que la cámara haga el trabajo de calcular la velocidad de obturación y la apertura de diafragma, a menudo nos sentiremos defraudados con el resultado. Por eso, aconsejamos trabajar en modo manual (o en su defecto con prioridad al diafragma o al obturador). También es recomendable no usar el modo matricial para medir la luz, sino, siempre que la cámara tenga la opción, el modo puntual o poderado, para controlar mejor la exposición de lo que queremos realmente.
Pondremos un ejemplo: hace unas semanas nos encontrábamos recorriendo Perú y, durante nuestra visita al convento de Santa Catalina, en Arequipa, vimos un juego de luz y sombra que no pudimos dejar escapar. La casualidad nos mostró esta escena:

Pero aparte de lo técnico, lo primero es «ver» la foto. Durante el tiempo que estuvimos observando, nadie se paró a fotografiar la escena; sólo cuando alguien nos vio hacer fotografías al trozo de pared con el curioso juego de luz y sombra hizo lo mismo una vez que nos habíamos alejado.
Esta segunda imagen es otro ejemplo de lo que decimos. La farola antigua nos gustó, pero la luz directa del sol la desmerecía, así que nada más ver su sombra proyectada en la pared lo tuvimos claro:

4 comentarios:
Llevo mucho tiempo buscado un blogg o una pagina que me enseñe cosas sobre fotografías y al fin lo encontré jajaj
Os sigo
Gracias Blankita. Este blog no es de los que más a menudo se actualiza (nos falta tiempo), pero intentamos que no haya paja y que todo lo que se publique sirva realmente para algo. Nos alegra que nos encontraras y de haberte encontrado también a ti.
Te vemos por aquí.
Caray ¡qué bueno!
Es un interesante aporte. La luz cambia por completo la sensación que transmite nuestra fotografía. En definitiva, creo que se trata de sacar el mejor partido posible del entorno que tenemos.
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